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martes, 28 de mayo de 2013

28 de mayo ~ ♥

Será porque es una de las pocas personas que me escuchan.
Será porque solo él es capaz de sacarme una sonrisa mientras me cae una lágrima.
O quizás sea porque me hace reir con cualquier tontería.
Puede que porque sólo él me puede sacar una sonrisa con un “Buenos días princesa”
O porque él es la razón por la cual me duermo con el móvil en la mano.
O porque solo con él tengo la duda de “¿Le hablo o no le hablo?”
Será porque cuando estoy con él siento un zoológico en el estómago.
O porque cuando le veo me salen sonrisas de tonta enamorada.
Será que está hecho para mí, y por eso me siento así a su lado.
Será porque cuando estoy triste, quiero que sólo él esté conmigo.
Será porque a cada instante me pregunto si estará pensando en mí.
O tal vez porque esos momentos mágicos solo ocurren si estamos juntos.
Será que cuando hace tiempo que no hablamos se me hace un nudo en el estómago.
Será porque ese día, cuando empezó todo, mi vida cambió.
Será porque repaso el momento en el que me dijo “te quiero” una y otra vez.
O quizás porque hay sensaciones que sólo ocurren con él.
Dicen que estoy enamorada, pero yo pienso, que solo estoy siendo feliz junto a alguien que hace eso posible.

domingo, 17 de marzo de 2013

17 de marzo ~ ♥

Quiero volver a ser esa pequeña niña inocente que se creía todo.
Esa que les tenía un pánico terrible a los tiburones.
Esa que una vez soñó que se la comía un tiburón y estuvo días llorando.
Esa que no tenía huecos vacíos en el corazón, huecos que ahora han dejado personas que se han ido, y que por más que lo intentes, no van a volver nunca.
Esa que lloraba por tonterías como tener que bañarse antes que su hermano, o no poder tomar una Coca-Cola en el almuerzo.
La que tenía una única preocupación: pintar sin salirse de la rayita.
La que pasara lo que pasara, tenía una sonrisa dibujada en la cara.
A la que engañabas con la típica broma de: "tengo tu nariz" y se enfadaba por eso.
La que tenía cosquillas en sitios inimaginables.
La que dijo "Pikachu" como primera palabra.
La que con tan solo cinco años dijo: "Pero papi, si cierras las ventanas, nos vamos a quedar sin aire"
La que comprobó que las papas fritas con Nocilla no tenían futuro.
La que por unos instantes estuvo debajo de una televisión, o con una flauta en la garganta.
La que se motivaba por terminarse el potaje antes que su hermano.
La que sonreía sin parar cuando se medía y había crecido un centímetro o dos.
La que se ponía kilos y kilos de maquillaje por toda la cara y pensaba que estaba guapísima.
La que se ponía un vestido rosa, unos tacones de Barbie y una corona de plástico y se sentía princesa.
La que se creía los: "eres la niña más bonita del mundo" que le suele decir su familia.
La que quería un perrito desde los dos años.
La que soñaba con ser profesora.
La que con cinco años tenía unas ganas inimaginables de aprender a leer y a escribir.
La que cada día reía por cualquier motivo.
La que ignoraba lo que los demás pensaban de ella.
La que cada día se guardaba un poco de comida del comedor en el bolsillo, para poder recordar lo que había comido ese día en el colegio.
La que ignoraba el daño que te puede hacer cierta gente.
La que pensaba que la vida era un cuento de princesas con final feliz.
La que creía que ser mayor era divertido.
La que solo quería crecer y hacerse mayor.
La que quería ser igualita a su hermano.
La que creía que en la vida todo el mundo era amable y buena persona.
La que no tenía la palabra “dolor” ni “vergüenza” en su diccionario.
La que se ponía unos tacones de su madre y jugaba a ser profesora, o a que tenía cinco o seis hijos.
La que le decía a su madre: "Mami, ¿jugamos a que tú eres mi madre y yo voy con mis hijos y mi perro a visitarte?".
La que le echaba la bronca a sus Nenuco por portarse mal en su clase.
La que muchas veces jugó con su madre a las casitas.
La que por su cumpleaños solo pedía muñecas y le ponía cara de asco a la ropa que le regalaban.
La que cada vez que se compraba un helado acababa con la camiseta del color del helado.
La que pensaba que ya era mayor cuando dejó la chupa.
La que se reía con Epi y Blas.
La que cantaba con Mickey Mouse.
La que cada día venía del colegio con plastilina bajo las uñas.
La que solo se despertaba temprano si se iba de excursión con el colegio.
La que pensaba que la vida iba a ser un camino de rosas.
Quiero volver a ser esa personita feliz, o tal vez, lo que quiero es disfrutar de la vida, como hace una niña.

lunes, 11 de marzo de 2013

11 de marzo ~ ♥

Y es cuando te das cuenta de que esa persona también sufre, y ya no te parecen tan importantes tus problemas. A veces nos planteamos que somos los peores, cuando no nos podemos quejar de lo que tenemos. No existe una persona perfecta, todos tenemos problemas. Pero la diferencia entre unos y otros es que unos se esfuerzan en seguir luchando y sonreír, mientras que otros se rinden y caen en el vacío. Ese vacío, con toda la oscuridad posible, solitario... No nos beneficia, nos hunde. Es por eso, que aunque tengamos problemas debemos sonreír, por aquellas personas a las que les importamos, y quieren nuestro bien. Porque al final, lo importante no es ser feliz, si no enfrentarte a tus problemas y no hundirte, seguir luchando.

viernes, 15 de febrero de 2013

15 de febrero ~ ♥

Día 14 de febrero, a las 6:00
Me despierto temprano para darme un baño antes de ir al instituto. Me quito la ropa y me meto en la ducha. El agua caliente hace que olvide mis problemas, pero no dura mucho ya que si no voy a llegar tarde. Me visto simple; con unos vaqueros y una camisa blanca con mi chaqueta favorita y unas botas. Mi mente me repite una y otra vez: << San Valentín, soltera y sola rodeada con tus problemas.>> Pero por otro lado me dice: << No eres la única. >> Intento quitarme esos pensamientos de la mente, y bajo a desayunar. Me tomo algo rápido, cojo la mochila, mi cartera, el móvil y las llaves y salgo de casa intentando no despertar a mi madre.
Me muevo rápido por las calles -sucias por el carnaval- hasta llegar a la parada de guaguas. Una vez allí, me meto en la 026, la que me lleva al instituto. Pongo música e intento relajarme. Imposible. Recuerdo ese día, cuando mi ex-novio, el que me prometió una vida a mi lado, cortó conmigo el 14 de febrero. Pero eso me ayudó, me hizo fuerte. Ahora se, que los chicos no son mejores que las chicas. Que nosotras sentimos mas de lo que demostramos, aunque no lo sepamos. Que mi mejor amiga tenía razón, y no vale llorar por alguien a quien ni le importas.
Llegamos. Respiro hondo, saco una sonrisa y bajo del transporte. Mis amigas me ven, él me ve, sonrío aún más. Me acerco a mis amigas y me uno a la conversación. No me entero de gran cosa, pero se que él me está viendo, y le molesta que sonría. Eso satisface todos mis llantos

miércoles, 6 de febrero de 2013

06 de febrero ~ ♥

Esas personas que saben todos tus problemas. Las que siempre te apoyan, te consuelan y te ayudan. Las que te prometen un 'siempre' aunque saben que no se va a cumplir. Esas personas, que saben cuando te pasa algo aunque no les hayas dicho nada. Porque cuando estás mal, ellas también lo están. Ellas son, las personas que te obligan a seguir luchando cuando piensas que se ha perdido a todo. Son capaces de sacarte una sonrisa a la misma vez que te cae una lágrima. Esas personas locas, con las que quieres pasar el resto de tu vida, aunque sabes que eso no va a pasar. Y, cuando eres la persona más feliz del mundo te pueden pasar dos cosas. O bien todo sigue genial, y vuestra amistad es infinita, o llegan los problemas. ¿Qué problemas? Los celos, la pena... Porque hay personas que llegado un tiempo te das cuenta de que solo estaban contigo por pena. O para aprovecharse de ti porque tienes dinero. O cosas similares. Después vienen los llantos, la gente falsa, y la gente que aunque nunca hubieras pensado que te llevarías bien con ellas, están ahí cuando las demás no están. Pero más tarde, te das cuenta de que sin las personas con las que compartiste todos tus problemas, las que te apoyaron y las que te prometieron ese 'siempre', no eres nada. Te falta algo, te faltan ellas. Porque ahí, es cuando verdaderamente descubres, que la amistad supera cualquier problema.

martes, 25 de diciembre de 2012

25 de diciembre ~ ♥

Estamos cenando, es nochebuena. La lámpara de araña ilumina el salón donde se encuentra mi familia y yo.
Empiezan a aparecer tíos, abuelos y primos. Toda la familia reunida. Recuerdo, cuando era pequeña, que solo pensaba en los regalos que me iban a regalar. Cuando comía rápido para irme a dormir y al día siguiente abrir los regalos. Y ahora, solo pienso en que al fin, una vez estamos todos unidos, donde solo pensamos en las tonterías que están haciendo en la televisión, o en cuando terminará de hacerse la sopa. Cuando pensamos en los familiares que no han podido venir, ya estén fallecidos, enfadados con la familia o cualquier otra cosa.
Ya no soy la niña más mona del mundo que quería comprarse un peluche. Soy la pre-adolescente que quiere pasar una noche con su familia, ver los programas de la televisión y ver las caras de ilusión de los más pequeños al abrir el regalo que llevaban esperando. Cuando crecimos, los puntos de vista cambiaron, y no volverán a ser los mismos. Aunque a veces los echemos de menos... Me quitó los malos pensamientos de la cabeza, y disfruto de la noche.
Oyendo villancicos, haciendo el tonto, riéndonos, comiendo y pasándonoslo bien transcurre la noche. Una noche especial, una noche única y en familia. Como debe ser.

¡ Feliz Navidad a todos!

sábado, 8 de diciembre de 2012

8 de diciembre ~ ♥

Navidad.
Cuando alguien piensa en la Navidad, puede pensar de dos maneras. Normalmente, son los niños los que piensan en todos los regalos que van a tener, en que van a comer mucho turrón y/o polvorones... solo les importa ellos. Por otra parte, los adultos se lamentan de estar en crisis, intentan no comprar mucho, piensan que es una etapa difícil. Pero...realmente, ¿Quién piensa en los niños que no tienen ni una cena en Navidad?
Muchas veces nos quejamos de que nos han traído pocos regalos de Navidad o no tenemos muchas Langostas para cenar. Pero, ¿Y qué pasa con las familias pobres? Los niños pobres, ni siquiera saben si van a sobrevivir esa noche; si sobreviven, si van a tener la oportunidad de comer algo; o si lo van a perder todo.
Admito que no todos los días pienso en los niños de África o simplemente los pobres. Pero en Navidad, es distinto. En vez de estar quejándonos de lo que no tenemos; tenemos que agradecer lo que tenemos. Y la mejor manera de agredecer algo, es no quejarnos. Juntos; podremos ser solidarios. Juntos, puede que salvemos vidas de pobres inocentes...

jueves, 29 de noviembre de 2012

29 de noviembre ~ ♥


Llego al último escalón antes de encontrarme de frente a la puerta de mi casa. Me sequé la última lágrima y puse la mano en el picaporte. Respire hondo. Abrí la puerta e intenté sacar mi mayor sonrisa, por suerte no había nadie en mi casa. Me fui al baño pasando antes por mi cuarto, para dejar el bolso. Me miré en el espejo. Él tenía razón; estaba gorda. Vi como empezaba a caer una nueva lágrima. Cerré la puerta con el pestillo y me deslice hasta caer en el suelo. Empecé a llorar desesperadamente. Cuando conseguí calmarme un poco, me levanté y me acerqué al inodoro. Me arrodillé delante de él y me provoqué una arcada hasta vomitar; otra vez. Me lavé un poco la cara y salí del baño. Me dirigí a mi habitación donde se encontraban millones de fotos de él. Las cogí y las metí dentro de una pequeña bolsa. Subí a la azotea, abrí la bolsa y encendí una cerilla para quemarlas. Una vez quemadas las tiré a la calle. Bajé casi corriendo las escaleras y volví a entrar a mi cuarto. Me senté en la cama, y me metí entre las sábanas. Pude divisar una cuchilla en el suelo de la entrada. Me levanté y la cogí. La observe. Era vieja. Me la pose en el brazo y hice una pequeña raja. Noté como la sangre caliente salía y se llevaba consigo mis problemas en esos momentos. Me hice otra raja, y otra. No paraba de hacerme rajas en el brazo. Cuando me empecé a marear, tiré la cuchilla manchada de sangre al suelo, me volví a meter en la cama y cerré los ojos; para siempre.  

martes, 20 de noviembre de 2012

20 de noviembre ~ ♥


¿Alguna vez te han dicho lo hermosa que eres? Seguro que no. Pero te lo digo yo, y ahora te lo voy a explicar. Las mujeres somos como manzanas. Las mejores manzanas están en lo alto del árbol. Los chicos no quieren coger de las mejores porque temen caerse y hacerse daño. En vez de eso ellos simplemente cogen las manzanas caídas en el suelo que no son tan buenas, pero son más fáciles.
De esta forma, las manzanas de la copa piensan que algo no funciona en ellos, cuando en realidad son asombrosas. Ellas solo tienen que esperar a que llegue el muchacho adecuado, el que sea lo suficiente mente valiente para subir hasta lo más alto. Sin embargo, con los chicos pasa totalmente lo mismo.
Muchas veces nos engañamos a nosotros mismos diciendonos lo feos o gordos que estamos, cuando en realidad somos hermosos. Cuando esto empieza no se nota pero con el paso del tiempo podemos llegar a ser anorexica/o o simplemente odiarnos a nosotras mismos. Y eso es un desperdicio de vida. Debemos nacer y morir con el orgullo de saber que somos unas personas estupendas, sin embargo mueren por enfermades ya nombradas como la anorexia. Y ahora digo, chicos y chicas vamos a unirnos y intentar que los que están en la copa, no se sientan así y poder vivir en un mundo mejor, donde cada uno es especial a su manera y todos los chicos tengan la suficiente valentía para subir hasta donde quieran y viceversa. Hasta aquí digo, que chicos y chicas, somos y seremos únicos y especiales cada uno a su manera. Y no dejemos que otros sentimientos nos engañen.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

7 de Noviembre ~ ♥


Me desperté nada más escuchar el sonido del agua. Estaban callendo pequeñas gotas de agua; lluvia. Me incorporé lentamente hasta alcanzar la lamparilla de noche; la encendí, y pude ver que todabía estaba amaneciendo. Me levanté con cuidado de no despertar a nadie ya que mi cama, chirría bastante. Me acerqué a la ventana y pude observar el hermoso paisaje que tenía delante. El sol empezaba a salir acompañado de un arcoiris grande y muy colorido. Me alejé de la ventana y me dirigí hacia la estantería donde guardo todos mis preciados libros. Cogí el que, en ese momento, me estaba leyendo. Rodé la mecedora y la puse mirando a la ventana. Me senté , abrí el libro y me sumergí en mi lugar favorito, mis fantasías , mis aventuras, mi mundo: la historia de un libro.